Iconografia de Ntra. Sra. de El Toro

La Vírgen coronada

El obispo Bartolomé Pascual en 1942 el 25 de julio, fiesta del apóstol Santiago, firmaba las preces dirigidas a la Santa Sede en las que solicitaba la gracia de la coronación pontificia de la imagen
de la Virgen de Monte Toro. Esta concesión sólo se suele conceder en los casos en que se manifieste una arraigada y fiel devoción popular a una escultura o cuadro destinado a la veneración del pueblo cristiano. Resultó fácil, ciertamente, acreditar estas cualidades en lo referente a esta efigie mariana tan apreciada por los menorquines.

La concesión fue autorizada en nombre de Pío XII por el cardenal Tedeschini, arcipreste
de la basílica de San Pedro en el Vaticano. En carta Pastoral del 24 de agosto, fiesta de san Bartolomé, el Obispo comunicaba con gozo la concesión y fijaba la fecha del 12 de septiembre, fiesta del santo Nombre de María, para el feliz acontecimiento de la coronación, que se realizó con gran solemnidad y una gran asistencia de fieles.

La imagen había ya sido restaurada poco antes y era muy apreciada y visitada por personas y familias de toda la isla. Se invitó a los devotos a ofrecer amorosamente a la Virgen alguna joya familiar o algún objeto de metal valioso. La gente respondió con generosidad, y junto con algunas piezas ya desde antes ofrecidas al santuario se pudieronrealizar, en la orfebrería Granda de Madrid, las dos nuevas coronas, de la Virgen y del niño Jesús, que desde entonces han caracterizado a la santa Imagen de María, a la cual se aclama diciendo: Des del Toro coronada damunt Menorca reinau.

Guillermo Pons Pons