La Hermandad Ntra. Sra. del Rocío de Menorca peregrina hasta la Blanca Paloma

Es la última semana de Pentecostés y las hermandades rocieras se ponen en camino porque allá en la Ermita del Rocío está la Blanca Paloma: Tenemos que estar a sus pies para que cuando llegue el domingo de Pentecostés y baje el Espíritu Santo ya estemos bajo el cobijo de su manto.

Y con la Fe e ilusión de cada momento nuestra Hermandad del Rocío de Menorca emprendió un largo camino desde nuestra Isla hasta la aldea Almonteña del Rocío. Con nuestro Guión y con la Medalla ceñida a nuestro pecho, y previamente celebrada la Santa Misa del Alba, en los pinares de Monte Higo, en los terrenos de Rociana del Condado, un largo cortejo de peregrinos Menorquines y de la Hermandad de Palma, henchidos de Amor a la Señora, paso a paso hasta llegar a la Basílica donde la Virgen nos esperaba para darnos la bienvenida con su piadosa mirada.

Muchas historias reales e irreales se cuentan del camino. Sí, hay mucha fiesta, mucho cante, mucho baile, mucho…, pero pocas veces se cuentan las oraciones, las devociones, las misas, los rosarios, la fe que hace seguir adelante al peregrino. Esa misa ante la carreta del Simpecado en medio del camino al amanecer de cada día, esas lágrimas de emoción, de sentimiento que nos embarga, esa oración arrancada desde el fondo del corazón, esa oración, que no será la que nos dicta el catecismo, pero sí es la oración que nos dicta el corazón, que nos dicta la Virgen, que nos dicta la fe.

Todo esto se vive en el camino, sólo queremos enseñar una pequeña muestra de esa romería que no conoce quien no ha tenido la dicha de estar en ella. Es imposible contar lo que es la Romería del Rocío, porque ésta está hecha de sentimientos, de devoción y de fe, algo totalmente divino y humano.

Los caminos son largos, las vivencias son reales, los recuerdos inolvidables, los pasos son pequeños pero la fe y la devoción a la que nos protege bajo su manto, hace que sigamos adelante.  Nos despedimos de ella con un viejo dicho:

“Virgencita del Rocío, Salud y suerte/ para el año que viene volver a verte”

 

Hermano: Rafael Sánchez Delgado.