L’entrevista a…

 

 

 

 

 

 

SECUNDINO GONZALEZ  I  OLGA MURO

son un matrimonio de los Equipos de Nuestra Señora de San Sebastián.
Ellos han sido los ponentes de unas recientes jornadas sobre «Sexualidad y Espiritualidad» llevadas a cabo en Ciutadella y Ferreries, organizadas por los Equips de la Mare de Déu de Menorca.

¿Qué relación tiene la sexualidad con la espiritualidad?

Entendiendo la sexualidad como la vivencia de nuestro “ser” sexuado con nosotros y en relación con el otro (los otros) y, la espiritualidad, como la vivencia de una religión encarnada que se preocupa más de vivir a Dios que de aprenderlo, la espiritualidad y la sexualidad son las dos fuerzas más ricas y positivas con las que Dios nos ha dotado y que son capaces de dar sentido pleno al ser humano. Son las dos vivencias más fuertes porque nos llevan a vivir desde lo más profundo. Ninguna experiencia deja de ser sexuada y espiritual porque somos espirituales y sexuados. La sexualidad es la fascinante fuerza que nos invita al amor y a la vida, igual que la espiritualidad.

¿Qué actitudes tomar o cómo vivir la sexualidad?

La vivencia de la sexualidad exige una actitud de apertura a las ideas que puedan hacer más rica y
gozosa nuestra vivencia sexual, y apertura a las personas siendo un don y un regalo el uno para el
otro. La vivencia de la sexualidad nos exige lo mismo que la vivencia del mensaje evangélico: amor, entrega, generosidad, igualdad, franqueza y sinceridad.

¿Cuáles eran sus objetivos para estas charlas impartidas en Menorca?

Son varios:
1- Aclarar algunos conceptos que pueden ayudarnos a vivir encuentros sexuales más ricos, más libres y más autónomos y responsables.

2- Vivir y compartir con los matrimonios de Menorca el gozo de sentir que buscamos lo mismo sintiéndonos muy cerca del Dios que se goza con nuestro gozo y que disfruta con nuestra alegría y placer, como nos lo dice claramente en el Cantar de los Cantares.

3- Contribuir a que los matrimonios hablen y dialoguen sobre la vivencia de la sexualidad sin temores, sin miedos y cerca del Dios misericordioso.

4- Romper tabúes, estereotipos y falsos conceptos que han condicionado nuestra vivencia sexual y que, en algunos casos, han hecho sufrir a los matrimonios.

¿Cómo valora el resultado de estas jornadas?

Ha sido una experiencia muy gratificante. Hemos compartido experiencias y vivencias y, sobre todo, hemos vivido muy a gusto lo más característico de los E.M.D.: la ACOGIDA, la AYUDA MUTUA, y la DISPONIBILIDAD.

Toni Olives